| Inglaterra: Banco de Alimentos ayuda a familias empobrecidas |
| Jueves 24 de Marzo de 2011 23:50 |
![]() Inglaterra sigue sintiendo los estragos de la recesión y muchas familias han acumulado grandes deudas desde diciembre. Cifras revelan que 3.7 millones de niños viven en pobreza en todo el país. El señor Sanford estaba tan desesperado que casi se entrega al crimen. "El mayor reto era comprar comida", dice. "Apenas salíamos con las cuentas, pero estábamos a punto de perder la casa. La única alternativa era pedir en las calles o delinquir para alimentar la familia". Pero cuando el Fideicomiso Trussell intervino para alimentar a la familia, hubo un cambio radical. Ahora han encontrado trabajo suficiente para mantener su hogar y cuidar de sus hijos. "No sólo traen comida a la casa, sino que te ponen en contacto con otras agencias", explica Sanford. "Gente que te ayuda con los cuestionarios de trabajo y te anima al atravesar tiempos difíciles. Conseguir trabajo hubiera sido muy difícil con un récord criminal, de haber tenido que salir a alimentar a mi familia de esa forma. Así que fue preventiva, así como ayuda real en el momento". Bancos que ayudan a familias El Fideicomiso Trussell en Salisbury, está movilizando iglesias de todo el país para abrir bancos de alimentos para ayudar a más familias. El año pasado la caridad cristiana proveyó alimentos a más de 40.000 personas. Chris Mould director del Fideicomiso Trussell explica por qué su banco de alimentos es vital. "Hay más gente que nunca que no sabe adónde acudir. Están decidiendo entre la calefacción y alimentar a sus hijos, entre pagar la renta y comprar la comida y a menudo hallamos quienes no tienen comida por días". Mould agrega que la mejor recompensa de su trabajo es que realmente están salvando vidas. "Lo mejor es cuando la gente dice 'eso que hiciste por mi me salvó la vida'. Hemos conocido gente que está a punto de la desesperación. Y la comunidad cristiana a través del banco de alimentos ha sido capaz de comprometerse con ellos". Uno de quienes llegó a ese punto de desesperación es el exdrogadicto Jim Bugden, quien sufrió una depresión tan extrema que trató de suicidarse tres veces. El dejó de comer por dos semanas, hasta que un centro de rehabilitación lo puso en contacto con el banco de alimentos del Fideicomiso Trussell. "Al venir recibí una tremenda bienvenida. Me sentí como si estuviera en otro mundo. Y debido a eso siento que las cosas han levantado un poco", comenta Bugden. Bendecir en medio de la recesión Peter Moss enfrentó acoso en su trabajo, lo perdió, y también su casa. Pese a esto, además de sufrir parálisis cerebral, ahora sirve como voluntario del banco de alimentos de Salisbury. Moss ve a este ministerio como una forma de demostrar de manera práctica su fe cristiana. "Te hace sentir que les das el amor de Dios", asegura. "Estamos aquí en el Fideicomiso Trusell para ayudar a la gente a regresar al Señor, mostrándoles que tenemos amor para ellos". Así, mientras Inglaterra enfrenta otro año de recesión económica, el reto para la iglesia sigue siendo responder a la crisis por el bien de la niñez del país. Fuente: Mundo Cristiano |

